El BCRA refuerza sus reservas con más de USD 700 millones comprados en enero.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha demostrado una notable fortaleza en el ámbito cambiario, alcanzando un total de compras de USD 708 millones en enero, tras adquirir USD 21 millones este lunes. Este logro se traduce en once jornadas consecutivas con saldo positivo, elevando las reservas brutas a USD 44.808 millones, el nivel más alto desde el inicio del gobierno de Javier Milei. Esta tendencia sugiere un comienzo sólido para la economía argentina en 2026.
La estrategia del BCRA combina intervenciones en el mercado mayorista con operaciones fuera del Mercado Libre de Cambios (MLC), lo que le permite adquirir divisas sin alterar la dinámica diaria del mercado. Aunque la entidad ha establecido un límite diario de compras que no debe superar el 5% del volumen operado, en ocasiones este umbral ha sido sobrepasado, indicando adquisiciones en bloque acordadas directamente con empresas. Esta flexibilidad ha contribuido a la acumulación de reservas sin generar distorsiones en el mercado.
Desde el sector privado, las proyecciones son optimistas. Se espera que para todo 2026, el BCRA realice compras de divisas que oscilen entre USD 10.000 y USD 17.000 millones, marcando un cambio radical en comparación con años anteriores de pérdidas sistemáticas de reservas. La sostenibilidad de esta estrategia está respaldada por un aumento en la oferta de divisas, gracias a una mayor liquidación del agro y emisiones corporativas, lo que ha permitido al BCRA sumar reservas sin presionar al tipo de cambio.
El respaldo internacional también ha sido un factor clave en este inicio de año. La portavoz del Fondo Monetario Internacional (FMI), Julie Kozack, elogió el nuevo esquema cambiario de Argentina, afirmando que el país ha comenzado el año sobre bases sólidas. Destacó que la acumulación de reservas ha avanzado más rápido de lo anticipado, lo que es fundamental para recuperar el acceso a los mercados internacionales. En conjunto, estas medidas apuntan a normalizar el mercado cambiario y fortalecer las bases de una economía que busca dejar atrás la escasez crónica de dólares.

