El Congreso aprueba el proyecto de Milei para reformar la Ley de Glaciares.
El Senado argentino aprobó con 41 votos a favor y 31 en contra un proyecto para modificar la Ley de Glaciares, lo que ahora queda a consideración de la Cámara de Diputados. La votación no solo reflejó el apoyo de La Libertad Avanza, liderada por Patricia Bullrich, sino también el respaldo de algunos legisladores del interbloque kirchnerista. Uno de los artículos más discutidos permite que cada provincia determine la autoridad de aplicación, con el objetivo de identificar glaciares y ambientes periglaciales basándose en criterios técnico-científicos.
Desde el oficialismo, se argumenta que la reforma no elimina la protección ambiental, sino que la ajusta para devolver a las provincias el control sobre sus recursos, en línea con lo estipulado por la Constitución. Legisladores como Agustín Coto y Bruno Olivera Lucero defendieron el enfoque federal, señalando que la dicotomía entre agua y desarrollo productivo es falsa. Además, se criticó la rigidez de la ley vigente, que ha llevado a la paralización de inversiones.
La exsecretaria de Energía, Flavia Royón, y otros legisladores enfatizaron que el proyecto busca proteger lo que debe ser protegido sin flexibilizar las normativas existentes. A medida que el debate avanzaba, se resaltó que el cuidado del medio ambiente debe estar por encima de otros intereses, y se argumentó que la reforma podría facilitar un desarrollo más armonioso entre la minería y la protección de los recursos hídricos. Bullrich concluyó resaltando que no se debe ver el desarrollo económico como un enemigo del cuidado ambiental, marcando un cambio en la narrativa política.

