Milei relanza la batalla cultural y presenta a Adrián Ravier como la nueva voz del Gobierno.
El presidente Javier Milei participó del encuentro “Ideas para una sociedad libre”, organizado por la Fundación Faro, el think tank encabezado por Agustín Laje, donde volvió a poner en primer plano la batalla cultural y exhibió el alineamiento intelectual de su Gobierno. La actividad comenzó con la apertura de Laje y una mesa de diálogo entre Alberto Benegas Lynch, David Friedman y Martín Krause, antes del discurso del mandatario.
El acto significó además la primera presentación pública de Milei junto a Adrián Ravier en su nuevo rol de vocero presidencial, en reemplazo de Manuel Adorni. Ante un auditorio colmado de referentes del liberalismo, el Presidente subrayó que Ravier no solo lo acompañó en actividades de divulgación económica y en la edición de su último libro, sino que ahora asumirá una “tarea clave” dentro del esquema oficial de comunicación.
Milei aprovechó el discurso para confrontar con los economistas y medios que hablan de atraso cambiario y cuestionan el programa económico. Señaló que las exportaciones crecen mucho más que el PBI y se burló de los pronósticos de fracaso, el mismo día en que el INDEC informó que el PBI y el consumo privado alcanzaron máximos históricos en el primer trimestre de 2026. “Mientras ellos sigan repitiendo sus mismas mentiras, nosotros seguiremos repitiendo las mismas verdades”, lanzó.
El Presidente también defendió la evolución de los ingresos y aseguró que su administración logró revertir el deterioro de los salarios reales. Afirmó que en abril los sueldos le ganaron a la inflación y vinculó la baja de precios con una futura mejora en jubilaciones y consumo, al anticipar que, si la inflación continúa descendiendo, las prestaciones previsionales y el mercado interno se recuperarán. Cerró ese tramo con un mensaje optimista al asegurar que “Argentina empieza a ser grande nuevamente”.
En el tramo final, Milei volvió sobre la batalla cultural, reivindicó el rol del nuevo vocero y cargó contra las campañas de desinformación que atribuyó a la izquierda y a la oposición. Negó que su Gobierno haya cerrado universidades u hospitales y puso como ejemplo los aumentos presupuestarios recientes que, según dijo, no tuvieron cobertura mediática. Planteó que la misión de Ravier será traducir las reformas económicas al lenguaje de la ciudadanía para que la sociedad comprenda el “momento histórico” que, a su juicio, atraviesa el país.

