Cámara ratificó restricción contra juez federal de Roca por violencia de género
La Cámara de Apelaciones confirmó por unanimidad la restricción impuesta al juez federal de Roca, Hugo Greca, quien deberá mantenerse alejado del ámbito laboral de la defensora pública Celia Delgado. La medida, dictada originalmente por la jueza Carolina Pandolfi, fue ratificada tras rechazar los argumentos presentados por Greca y encuadró el caso como violencia de género.
El episodio que originó la restricción ocurrió el 19 de marzo pasado durante una audiencia. Delgado recusó al juez después de que este calificara su desempeño como un «error garrafal» y afirmara que le hacía «perder el tiempo». En esa ocasión, Greca señaló que el planteo de la defensora pretendía «cambiar el régimen jurídico que nos costó 200 años implementarlo». Previamente, en septiembre de 2025, el juez había abandonado otra audiencia en la que intervenía Delgado y le colocó un cronómetro para medir su tiempo de exposición, conducta que luego reconoció como «una chiquilinada».
La defensora denunció a Greca por ejercer violencia psicológica ante las reiteradas descalificaciones. Pandolfi acogió la denuncia e impuso, además de la prohibición de acercamiento, capacitación en perspectiva de género. El camarista Mariano Lozano, autor del primer voto, subrayó que la medida fue «espacialmente delimitada»: le prohíbe a Greca ingresar a la misma sala de audiencias que la defensora y evitar contacto personal o telefónico con ella. No lo apartó de sus causas ni de sus tareas como juez de garantías.
Lozano aclaró que la capacitación no constituye una sanción disciplinaria, sino un «modo eficaz de evitar la repetición de episodios similares». La restricción se mantendrá vigente hasta que Greca complete dos cursos sobre género dictados por el Consejo de la Magistratura y la Corte Suprema. El magistrado señaló que, conforme a la ley 26.485 de prevención y sanción a la violencia de género, los jueces deben valorar si los hechos denunciados tienen «entidad objetiva para causar aquellas consecuencias en la psiquis de la persona ofendida».
En su presentación ante la Cámara, Greca argumentó que la defensora había encuadrado su reacción «bajo el ropaje de una cuestión de género» y sostuvo que cualquier sanción disciplinaria era competencia del Consejo de la Magistratura. Sin embargo, los camaristas rechazaron estos argumentos y confirmaron la decisión de Pandolfi, quien también señaló que Greca tuvo un trato «particularmente severo» con la defensora durante la audiencia, que lució «como una suerte de reprimenda pública» aleccionadora.

