Elecciones en Brasil definirán alianza con régimen chino
Las elecciones presidenciales de Brasil que se llevarán a cabo en octubre de 2026 serán determinantes para definir la relación del país con China. La votación de dos vueltas marcará si Brasil profundiza sus vínculos con Pekín o atiende las presiones de Washington en materia de comercio, minerales, tecnología, defensa y diplomacia regional.
El resultado enfrentará dos escenarios políticos opuestos. Si el izquierdista Luis Ignacio “Lula” da Silva, de 80 años, es reelegido, iniciará lo que probablemente sea su último mandato presidencial. Si Flavio Bolsonaro gana en una contienda que las encuestas anticipan se decidirá en la segunda vuelta y que actualmente está en empate técnico, Brasil podría pasar de ser el principal contrapunto político regional de la Administración Trump a sumarse a la coalición “Escudo de las Américas”, liderada por Estados Unidos.
Brasil es el socio comercial e inversor más importante de China en América Latina. Aproximadamente el 36% del comercio de China con Sudamérica y el 31% de sus inversiones en la región corresponden a Brasil. Las empresas con sede en la República Popular China invirtieron 6.100 millones de dólares en el país solo en 2025, lo que otorga a Pekín una influencia considerable en la nación sudamericana.
Los principales intereses comerciales de China en Brasil incluyen el acceso a alimentos, minerales estratégicos, puertos e infraestructura de transporte. Pekín también ve al país como mercado para bienes y servicios avanzados, incluidos manufactura, electricidad, telecomunicaciones, inteligencia artificial, robótica y tecnología espacial. Gane quien gane en octubre, la gestión de esta relación económica, política y militar será una de las decisiones de mayor impacto estratégico del próximo gobierno brasileño.

