Marvel ante el límite: ¿crisis o el fin del ciclo del universo cinematográfico?

Marvel enfrenta un punto de inflexión con el lanzamiento de Avengers: Doomsday el 18 de diciembre. La película reúne a los Avengers, los Cuatro Fantásticos, los X-Men de Fox y personajes de distintas etapas del universo cinematográfico de la compañía. Con un presupuesto estimado de US$400 millones en producción y más de US$300 millones en marketing, el proyecto representa el intento más caro de Marvel para demostrar que su fórmula industrial sigue siendo viable.

Durante más de una década, Marvel transformó el cine popular con un modelo basado en personajes recurrentes, películas que funcionaban como capítulos de una serie extendida y promesas de recompensas diferidas. Avengers: Endgame llevó ese sistema al extremo: recaudó cerca de US$2.800 millones y cerró una etapa construida a lo largo de once años. Sin embargo, el desafío actual no es que el público haya dejado de querer superhéroes, sino que el modelo industrial que hizo de Marvel un acontecimiento ha perdido parte de su capacidad de generar ese mismo impacto.

El regreso de Robert Downey Jr. como Victor von Doom y Chris Evans como Steve Rogers, junto con los directores Anthony y Joe Russo, buscan capitalizar la nostalgia. Las cuatro películas anteriores de Avengers recaudaron desde US$1.400 millones en Age of Ultron hasta los casi US$2.800 millones de Endgame. Deadpool & Wolverine terminó en US$1.338 millones. Pero entre esos números aparecen cifras menos tranquilizadoras: The Marvels recaudó apenas US$206 millones.

La diferencia entre una película cara y una que tiene que ser enorme marca el riesgo real del proyecto. Doomsday pertenece a la segunda categoría y necesita números extraordinarios para justificar su inversión. Mientras tanto, otras propuestas de cine de distinta escala parecen marcar tendencia en la industria, lo que plantea interrogantes sobre si la fórmula de Marvel requiere reinventarse o si el ciclo del universo cinematográfico ha llegado a su límite.