Descubren fractura tectónica de 75 km en el fondo del océano

Un equipo internacional de oceanógrafos y geólogos detectó una fractura tectónica de 75 kilómetros de longitud en la corteza abisal del océano Pacífico, específicamente en la zona de subducción de Cascadia. El descubrimiento, realizado en una de las regiones oceánicas más monitoreadas del planeta, fue publicado en Science Advances y contó con financiamiento de la Fundación Nacional de Ciencias de Estados Unidos (NSF).

Para estudiar el fondo marino, los investigadores utilizaron un buque científico, submarinos de alta profundidad, tecnología sísmica de alta resolución y sensores autónomos. Las imágenes y registros permitieron detectar una anomalía que fue analizada mediante ondas sonoras dirigidas hacia las profundidades, una técnica que reconstruye las estructuras bajo los sedimentos. Los datos hidroacústicos confirmaron que la fisura no se limita a la capa sedimentaria superficial, sino que penetra profundamente en la litosfera oceánica.

William Wilcock, geofísico marino y profesor de Oceanografía de la Universidad de Washington, explicó la importancia del hallazgo: “Esta fisura no es solo un rasgo geológico estático; es una vía activa de circulación hidrotermal y liberación de tensión acumulada”. Wilcock agregó que “la presencia de este tipo de fracturas altera directamente la forma en que los sismos se propagan a lo largo del margen continental del Pacífico y cambia la tasa de fluidos que se infiltran en el manto terrestre”.

El descubrimiento desafía modelos tradicionales sobre la deformación de la corteza marina bajo las enormes presiones generadas por el movimiento de las placas. El monitoreo reveló que la corteza oceánica no funciona como un bloque homogéneo y completamente rígido, sino que presenta una red de fallas y fisuras capaz de responder a las tensiones internas. Este hallazgo abre nuevos interrogantes sobre la dinámica interna de la Tierra y podría aportar datos relevantes sobre la actividad sísmica submarina.