China despliega portaviones en Pacífico occidental

La Armada de China anunció el despliegue de un grupo de combate encabezado por el portaviones Liaoning hacia el Pacífico occidental para realizar ejercicios militares. El anuncio se realizó este miércoles a través de un comunicado publicado en redes sociales por la Armada del Ejército Popular de Liberación, el ejército chino. Según las autoridades, las maniobras forman parte del plan anual de entrenamiento y buscan mejorar la preparación de las unidades “en condiciones de combate real”.

El organismo castrense chino aseguró que los ejercicios se ajustan al derecho internacional y que “no están dirigidos contra ningún país ni objetivo específico”. Sin embargo, el comunicado no precisó la composición del grupo de combate, las aguas concretas donde se desarrollarán las operaciones, su duración ni las actividades previstas. Este despliegue en el Pacífico occidental representa una nueva misión de entrenamiento en la región tras las maniobras anunciadas en mayo de este año.

El Liaoning, el más antiguo de los tres portaviones operativos de China, ya protagonizó un despliegue similar en mayo pasado. En aquella ocasión, la Armada anunció ejercicios que incluían vuelos tácticos en mar abierto, prácticas de fuego real y operaciones de búsqueda y rescate. Un año antes, en junio de 2025, el Liaoning y el Shandong completaron un despliegue simultáneo de más de un mes en la región, durante el que realizaron ejercicios de combate y operaciones conjuntas con otras unidades militares.

Las maniobras navales chinas generaron inquietud en Japón y Taiwán. El ministro de Defensa de Taiwán, Wellington Koo, denunció entonces el carácter “expansionista” de las operaciones más allá de la primera cadena de islas, una línea estratégica de archipiélagos que incluye Japón, Taiwán y Filipinas. China considera a Taiwán una “parte inalienable” de su territorio y no ha descartado el uso de la fuerza para lograr la “reunificación”, postura rechazada por el Gobierno de Taipéi, que sostiene que solo los 23 millones de habitantes de la isla pueden decidir su futuro político.