Juan Pablo Geretto: la dictadura no terminó en 1983

El actor Juan Pablo Geretto retoma Solo como una perra, su famoso unipersonal que estrenó en 1999 y que lo llevó a hacer más de una década de funciones en Rosario y giras por varias ciudades. Después de 25 años, la obra regresa bajo la dirección de Juanse Rausch, con una dramaturgia reescrita por ambos. La función llega a CABA los lunes a las 20 en Santos Dumont 4040, mientras Geretto combina su agenda con Berlín Berlín, que presenta de miércoles a domingo en el Teatro Apolo.

La reconstrucción de la obra fue un proceso complejo. De ese periplo inicial casi no quedaron ni guion ni filmaciones, aunque se realizó incluso en el Monumento a la Bandera de Rosario durante una feria de humor en 2007 ante un estimado de 15.000 a 20.000 personas. Geretto explica que en aquella época no había teléfonos inteligentes y no se filmó. Incluso Argentores perdió el registro. La búsqueda de material llevó un año y medio, durante el cual el actor descubrió un pedacito de un personaje anotado y otro grabado en un casette de esos que usaban los periodistas.

Sobre el origen del título, Geretto cuenta que surgió de una charla casual. “Se llama así porque yo venía haciendo trabajos con otros actores, y un día me llamaron a mí para que reuniera todos mis personajes en un unipersonal y, en la charla, surgió, como una tontería, ‘sí, solo como un perro’. Luego le cambiamos el género, porque la obra jugaba con ello”, relata. La obra original funcionaba como un play back típico de espectáculos de transformismo, con personajes como una paraguaya que servía de excusa para contar anécdotas personales y una docente de la que luego derivó Maestra normal.

La colaboración con Juanse Rausch en esta nueva versión resulta de una particular complementariedad. Rausch tiene la edad que Geretto tenía cuando comenzó con el unipersonal, pero es una persona más formada que estudia e investiga sobre el tema. “Yo aporto desde la experiencia y el doble de edad. Eso retroalimenta”, señala el actor. La reconstrucción partió exclusivamente de la memoria del intérprete, quien durante ese año y medio de búsqueda estuvo “a flor de piel”.