Bolivia autoriza importación de gas y mira Vaca Muerta
El gobierno de Rodrigo Paz Pereira autorizó mediante el Decreto Supremo 5755 a empresas públicas y privadas a importar gas natural y gas natural licuado (GNL) para consumo propio o generación eléctrica. La medida, enmarcada en una emergencia energética y social, marca un giro histórico para Bolivia, que durante casi dos décadas fue el principal proveedor de gas a la Argentina.
La norma rompe con una práctica que se mantenía desde hace años: solo Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) atendía la demanda de combustibles de las grandes empresas operativas en el país. El objetivo del gobierno es asegurar la continuidad del suministro ante la caída violenta de la producción de gas natural boliviano. Los importadores deberán registrar y reportar ante el regulador los volúmenes, documentación de calidad y precio de compra antes del ingreso del gas.
El decreto establece restricciones sobre el uso del gas importado. El artículo 5 prohíbe comercializar o transferir a terceros el gas importado para consumo propio o generación eléctrica. También ordena prioridades en el uso de la capacidad de ductos: primero el mercado interno, luego el gas importado para el sector eléctrico, después otros consumidores, exportación y tránsito. El Ministerio de Hidrocarburos y Energías tiene 20 días hábiles para aprobar la reglamentación.
YPFB Transporte, a través de su gerenta general Katya Diederich Kuscevic, reafirmó la integración energética entre Bolivia, Argentina y Brasil. Destacó que cuenta con una red de más de 1.000 kilómetros de gasoductos operativos y sistemas de compresión para el tránsito de gas natural. La empresa planteó que el sistema representa una opción confiable y segura ante las nuevas condiciones de los mercados energéticos regionales.
El mensaje de Bolivia es claro: aunque produce menos gas, busca mantener su rol como infraestructura clave de paso para el gas que circula entre Argentina y Brasil. La autorización de importación abre la posibilidad de que gas proveniente de Vaca Muerta transite por territorio boliviano hacia mercados regionales.

