Comienza a regir la Ley de Inocencia Fiscal en Argentina.
A partir del 2 de enero de 2026, entra en vigor la Ley de Inocencia Fiscal, una reforma clave del Gobierno argentino para modernizar el sistema tributario. Esta norma, sancionada el 26 de diciembre, busca corregir distorsiones históricas, reducir la litigiosidad y ofrecer mayor seguridad jurídica a los contribuyentes.
Principales Aspectos de la Ley
- Actualización de Montos para Delitos Tributarios:
- La evasión simple solo se considera delito si supera los $100 millones.
- La evasión agravada se establece a partir de $1.000 millones, corrigiendo valores desactualizados que exponían a contribuyentes a causas penales por montos menores.
- Aumento de Multas y Sanciones:
- Se elevan los montos mínimos para multas, permitiendo al fisco enfocarse en conductas significativas y no en errores formales.
- Declaración Jurada Simplificada:
- Se incorpora un formulario simplificado para individuos y sucesiones con ingresos anuales de hasta $1.000 millones y patrimonio de hasta $10.000 millones, siempre que no sean grandes contribuyentes.
- Los contribuyentes que acepten la liquidación de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) obtendrán un efecto liberatorio total.
- Presunción de Exactitud:
- Se establece una presunción de exactitud a favor del contribuyente, que solo podrá ser impugnada ante discrepancias significativas.
- Reducción de Plazos de Prescripción:
- Los plazos de prescripción se reducen de cinco a tres años para contribuyentes que presenten sus declaraciones a tiempo y regularicen saldos.
- Criterio Racional en Materia Penal:
- Si un contribuyente cancela el monto evadido y los intereses antes de la denuncia, no se iniciará una causa penal.
Implicaciones
La Ley de Inocencia Fiscal tiene como objetivo ordenar el sistema tributario, reducir la arbitrariedad y crear un ambiente más favorable para el ahorro y la inversión. Aunque aún restan reglamentaciones y resoluciones operativas, su entrada en vigencia representa un cambio significativo hacia una administración tributaria más justa y predecible, favoreciendo a quienes cumplen con sus obligaciones fiscales.

