Javier Milei avanza en la privatización del Belgrano Cargas.

El Gobierno de Javier Milei está impulsando la privatización del sistema ferroviario Belgrano Cargas como parte de su plan de reordenamiento estatal. Con el objetivo de atraer capital privado y poner fin a décadas de ineficiencia, la licitación se lanzará a fines de marzo, con la meta de concluir el proceso en diciembre. Durante el evento Argentina Week en Nueva York, las autoridades nacionales presentaron estimaciones de inversión que podrían alcanzar los 800 millones de dólares, despertando el interés de numerosas empresas.

El diagnóstico actual del sistema ferroviario de cargas revela una densidad de carga significativamente inferior a la de otros países, lo que ha llevado a los funcionarios a calificarlo como un “círculo vicioso” de baja carga y escasos recursos para mantenimiento. La propuesta del Gobierno busca transformar el modelo vigente, pasando de un sistema de “concesión vertical” a uno de “acceso abierto”, separando la administración de la infraestructura de la operación de los trenes. Este nuevo enfoque tiene como objetivo revitalizar el sector y mejorar la capacidad logística del país.

El plan de privatización abarca 7.594 kilómetros de vías en las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza, que conectan con cinco países. La estructura de licitación contempla una separación entre ofertas para la concesión de vías e infraestructura y la adquisición de material rodante. Además, el Gobierno ha establecido un marco financiero que incluye inversiones específicas para cada línea, así como mecanismos de protección jurídica para los concesionarios.

Sin embargo, algunas empresas, como el Grupo México, han expresado su preocupación sobre el modelo de acceso abierto. Argumentan que un enfoque más integrado, que incluya tanto la infraestructura como el material rodante en una sola oferta, podría permitir inversiones mucho mayores y un sistema más eficiente. A medida que se acerca la fecha de licitación, el debate sobre el formato y la estructura del proceso continúa, mientras el Gobierno busca modernizar un sistema ferroviario crucial para la economía argentina.