La Casa Rosada ratifica su alianzas con EE. UU. en la transición de Venezuela.

El Gobierno argentino ha reafirmado su alineamiento geopolítico con Estados Unidos como uno de los pilares fundamentales de la política exterior del presidente Javier Milei, especialmente en el contexto de la crisis venezolana tras la salida forzada de Nicolás Maduro. Desde el entorno presidencial se desmintieron rumores sobre un supuesto respaldo a Edmundo González Urrutia, aclarando que Argentina no impulsa candidaturas sin la coordinación de Washington.

La Casa Rosada ha decidido mantener un perfil bajo en las últimas semanas para no interferir en las negociaciones lideradas por el gobierno de Donald Trump, quien considera importante estabilizar la situación política en Venezuela trabajando con la actual presidenta, Delcy Rodríguez. Milei ha afirmado que González Urrutia es el presidente electo, pero funcionarios argentinos advierten que no hay condiciones mínimas para un proceso electoral viable en este momento.

Desde Washington, se ha adoptado una postura pragmática que prioriza el acceso al petróleo venezolano y la estabilidad, evitando una radicalización de la situación. Trump ha minimizado el papel de la oposición en la transición y ha dejado claro que un apoyo explícito a sectores opositores podría implicar un aumento de la presencia militar estadounidense en el país. La Casa Rosada apoya este enfoque, buscando evitar acciones unilaterales que puedan agravar la delicada situación en Venezuela.