La Libertad Avanza utiliza el caso de Venezuela para impulsar la Boleta Única en Buenos Aires

La situación política en Venezuela ha comenzado a tener un impacto en Argentina, especialmente en la provincia de Buenos Aires. La reciente intervención del gobernador Axel Kicillof, quien condenó la acción militar de Estados Unidos en Caracas, ha suscitado críticas de la oposición, que ha comenzado a utilizar este contexto para cuestionar su liderazgo. En este ambiente, La Libertad Avanza ha tomado la delantera al solicitar la implementación de la Boleta Única en Papel (BUP) en todas las provincias, incluida Buenos Aires, argumentando que el rechazo a esta medida avala prácticas antidemocráticas.

Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados, y Sebastián Pareja, líder de La Libertad Avanza en la provincia, han sido vocales en su apoyo a la BUP, afirmando que su implementación eliminaría las “trampas” del sistema actual que permite múltiples boletas partidarias en un mismo distrito. Según ellos, la Boleta Única proporcionaría un sistema de votación más ágil y transparente, contrastando con la postura del gobierno provincial, que defiende el modelo actual. Esta crítica se agrava en el contexto de la narrativa sobre Venezuela, donde se busca asociar a Kicillof con prácticas autoritarias.

Para avanzar en la legislación de la BUP, La Libertad Avanza necesitará un amplio apoyo en la Legislatura, dado que actualmente no cuenta con los votos necesarios. El partido busca formar acuerdos con otros bloques, incluyendo el PRO y la UCR, que anteriormente propusieron leyes similares. Sin embargo, el peronismo se mantiene unido en su oposición a este cambio, argumentando que el modelo actual ha permitido el éxito electoral de diversas fuerzas políticas, incluyendo al presidente Javier Milei.

Mientras La Libertad Avanza plantea un marco para la reforma política, el peronismo también podría considerar otras reformas, como la restitución de las reelecciones indefinidas de intendentes. No obstante, alcanzar un acuerdo que contemple tanto la BUP como otras demandas requerirá negociaciones complejas entre los diferentes actores políticos. En este contexto, los libertarios continúan criticando al peronismo por su resistencia a adoptar un sistema de votación más moderno y accesible, argumentando que su negativa perpetúa prácticas que van en contra de la democracia.