Reformas en la SIDE bajo el Gobierno de Milei.
El Gobierno nacional, liderado por Javier Milei, ha anunciado una profunda reforma del Sistema de Inteligencia Nacional mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia. Esta iniciativa, que se publicará en breve, busca modernizar y ordenar el funcionamiento de la inteligencia en Argentina, corrigiendo distorsiones históricas y adaptando el sistema a las amenazas del siglo XXI. La reforma se alinea con cambios previos introducidos por el Decreto 614/24 y propone modificar aspectos clave de la Ley 25.520.
Uno de los ejes principales de esta reforma es la creación de una Comunidad de Inteligencia, que permitirá una integración funcional permanente bajo la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE). Este espacio facilitará el intercambio de información estratégica entre diversos organismos estatales, incorporando conocimientos sectoriales en áreas como economía, tecnología y salud al análisis nacional. También se establecerá una Comunidad Informativa, compuesta por organismos que, aunque no generen inteligencia estricta, aportarán datos relevantes para enriquecer la base informativa del Estado.
La reforma también introduce una clara separación entre ciberseguridad y ciberinteligencia. Mientras la primera se enfocará en proteger redes y activos críticos mediante el nuevo Centro Nacional de Ciberseguridad, la ciberinteligencia se dedicará a la obtención de conocimiento estratégico desde el ciberespacio. Esto busca promover mayor transparencia y cooperación internacional, así como acceder a financiamiento específico para estas áreas.
Adicionalmente, se redefinirá el rol de la Agencia de Seguridad Nacional, que se centrará exclusivamente en tareas de contrainteligencia, evitando superposiciones con la Policía Federal. La reforma también fortalecerá la relación con el Estado Mayor Conjunto en materia de defensa, disolviendo la DNIEM y concentrando la producción de inteligencia estratégica militar. Finalmente, se implementarán mecanismos de control interno más robustos, con una Inspectoría General de Inteligencia que tendrá mayores atribuciones para auditorías y supervisión, con el objetivo de dotar al sistema de reglas claras y respaldar su funcionamiento en un entorno global complejo.

