Trump impulsa una alianza naval para proteger el estrecho de Ormuz.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está trabajando en la creación de una alianza naval internacional con el fin de proteger el tránsito de petroleros en el estratégico Estrecho de Ormuz. Esta iniciativa se presenta en un contexto de creciente tensión entre Irán y la coalición liderada por Estados Unidos e Israel, en un área que concentra una parte crucial del tráfico global de petróleo. La Casa Blanca busca garantizar la seguridad de los buques cisterna que navegan por el Golfo Pérsico, convocando a potencias como China, Francia, Japón, Corea del Sur y el Reino Unido para formar una fuerza de escolta.

Sin embargo, la propuesta de Trump enfrenta una serie de reticencias por parte de algunos aliados occidentales. Tanto el presidente francés Emmanuel Macron como el primer ministro británico Keir Starmer han indicado que sus países solo considerarían enviar fuerzas navales una vez que el conflicto esté resuelto. Además, China mantiene una postura ambigua, permitiendo la navegación de buques con bandera china en la zona, lo que reduce su interés en unirse a la coalición naval estadounidense. Trump ha advertido que la falta de respuesta de sus aliados podría tener repercusiones en el futuro de la OTAN.

En este contexto, el Pentágono se está preparando para un posible despliegue militar, con la 31ª Unidad Expedicionaria de Marines lista para ser enviada a la región. Este contingente incluye 2,200 infantes de marina y recursos significativos, como vehículos blindados y aviones de ataque. La situación en el estrecho de Ormuz, que tiene apenas 34 kilómetros de ancho, es extremadamente sensible, lo que plantea un alto riesgo de involucramiento directo de las tropas estadounidenses en el conflicto. Trump podría anunciar en los próximos días la formación de la alianza naval o, en su defecto, ordenar un despliegue directo de fuerzas en la región, lo que marcaría un nuevo capítulo en la dinámica del conflicto en Medio Oriente.