EE. UU. lidera una evacuación histórica en Medio Oriente.
En medio de una escalada de violencia provocada por el régimen iraní, Estados Unidos implementó uno de los operativos de evacuación más grandes de su historia, rescatando a más de 50,000 ciudadanos estadounidenses y cerca de 4,000 diplomáticos y sus familias. Este esfuerzo demuestra la capacidad operativa y el liderazgo del país en un contexto de crisis, caracterizado por constantes ataques con misiles y drones.
La situación se intensificó tras las ofensivas de Estados Unidos e Israel contra objetivos estratégicos en Irán, lo que llevó a Teherán a lanzar ataques masivos contra múltiples países. Ante este escenario, Washington activó sus protocolos de emergencia, coordinando una respuesta rápida y efectiva. Marco Rubio fue clave en la articulación política y diplomática de la operación, garantizando el respaldo institucional y acelerando la toma de decisiones en un entorno de máxima urgencia.
El operativo se desarrolló en condiciones extremas, con el espacio aéreo restringido y bajo constante amenaza. Se organizaron más de 60 vuelos de evacuación y convoys terrestres hacia zonas seguras, mientras que se brindó asistencia personalizada a ciudadanos atrapados. Aunque la fase más intensa de la evacuación ha pasado, Estados Unidos sigue coordinando salidas desde áreas sin vuelos comerciales disponibles, reafirmando su papel como garante de seguridad para sus ciudadanos en situaciones de conflicto.

