Presupuesto 2027: ajuste con superávit y alivio impositivo.
El Gobierno nacional presentó formalmente ante el Congreso el informe de avance del Presupuesto 2027, firmado por el ministro de Economía, Luis Caputo, y el jefe de Gabinete, Diego Santilli. El documento constituye el primer paso institucional para la confección del proyecto de ley que, según la normativa vigente, deberá ser enviado antes del 15 de septiembre. A diferencia de lo ocurrido en otros años, el texto no incluyó proyecciones oficiales de inflación, tipo de cambio, crecimiento económico, comercio exterior, consumo ni inversión, ni tampoco un detalle desagregado de las partidas previstas para ministerios, empresas públicas u organismos estatales.
En términos de lineamientos generales, el informe reafirma que la estrategia económica seguirá apoyada en tres pilares: mantener el superávit fiscal, profundizar la desaceleración de la inflación y avanzar en una nueva reducción de la presión impositiva. El Ejecutivo plantea que una baja sostenida de la inflación debería permitir una recuperación del salario real y una mejora del ingreso disponible de los hogares, aunque sin fijar una meta numérica de precios para 2027. En materia tributaria, el Gobierno ratifica su intención de “devolver recursos al sector privado”, mejorar la competitividad y profundizar la desregulación, al tiempo que proyecta un leve crecimiento real de la recaudación entre 2027 y 2029 impulsado por la actividad y las exportaciones.
El informe incluye, además, proyecciones favorables en el plano social, al anticipar una reducción gradual de la tasa de desempleo, mejoras en los indicadores de pobreza e indigencia y una distribución del ingreso más equilibrada medida a través del coeficiente de Gini. Estas metas se inscriben dentro de los ejes que la administración de Javier Milei define como centrales: estabilidad macroeconómica, equilibrio fiscal y fortalecimiento del sector privado como motor del crecimiento. Sin embargo, el documento no especifica aún los instrumentos concretos ni los montos presupuestarios que se asignarán a políticas de empleo, protección social o inversión en infraestructura social.
La elaboración del Presupuesto 2027 y del Presupuesto Plurianual 2027-2029 quedó a cargo del Grupo de Apoyo para la Elaboración del Presupuesto (GAEP), dependiente de la Jefatura de Gabinete y del Ministerio de Economía. Según el cronograma oficial, este organismo ya completó diez etapas, incluyendo la definición de criterios para priorizar inversiones y la construcción de escenarios macroeconómicos para el próximo trienio. Un dato destacado es la reducción en la cantidad de proyectos de obra pública solicitados: el Banco de Proyectos de Inversión (BAPIN) recibió pedidos para financiar 1.765 proyectos por 10,2 billones de pesos en 2027-2029, frente a 2.014 proyectos para 2026 y 4.496 en el Presupuesto 2025, lo que el Gobierno interpreta como una señal de “mayor racionalidad” y de continuidad en el recorte de la inversión pública.
El informe también repasa la ejecución fiscal de los primeros cinco meses de 2026, periodo en el que la Administración Pública Nacional acumuló un superávit primario de 8,4 billones de pesos, equivalente al 0,7% del PBI, y un resultado financiero positivo de 2,66 billones de pesos. En ese lapso, los recursos totales alcanzaron 59 billones de pesos (40,1% de lo presupuestado para todo el año), mientras que el gasto ejecutado sumó 56,3 billones (39,2% del crédito vigente), con el sistema previsional y de seguridad social como principal componente, superando los 26,4 billones de pesos. El próximo paso del proceso será la elaboración de anteproyectos por parte de cada organismo estatal, ajustados a los límites financieros que definirá la Secretaría de Hacienda, antes de la presentación definitiva del Presupuesto 2027 ante el Congreso, en un contexto en el que el Ejecutivo busca consolidar el superávit mediante ajuste del gasto, menor inversión pública y alivio impositivo selectivo.

