Escasez de combustible en Rusia presiona estrategia en Ucrania
La escasez de combustible en Rusia se profundiza en las principales ciudades del país, incluyendo Moscú, la capital, donde las gasolineras registran colas permanentes de automóviles y camiones. Según reportes de corresponsales en el terreno, algunas estaciones de servicio han cerrado directamente por falta de existencias, un fenómeno que afecta incluso a la zona más próspera del país, que consume gran parte de los recursos petroleros rusos.
Los ciudadanos moscovitas entrevistados expresaron frustración ante la situación. Yekaterina señaló que existe pánico generalizado sobre la disponibilidad futura de petróleo, aunque consideró que “solo hay que reorganizar la distribución de petróleo”. Elmar describió la situación como “muy mala” y comentó que “se pierden horas para llenar el tanque”, lo que lo obliga a replantear viajes planeados. Valery, por su parte, expresó extrañeza por tener que hacer colas en un país que extrae grandes volúmenes de petróleo.
La crisis de combustible se atribuye a dos factores principales: la falta de preparación rusa en la distribución y los ataques ucranianos contra refinerías de petróleo. Los ataques con drones y misiles ucranianos penetran profundamente en territorio ruso, dirigidos específicamente contra infraestructura petrolera, oscureciendo los cielos sobre Moscú con frecuencia creciente.
El presidente Vladimir Putin ha intentado proteger a la población civil de las consecuencias de lo que denomina su “operación militar especial”, que ha iniciado ya su quinto año. Sin embargo, la escasez de combustible representa una de las pocas manifestaciones visibles de la guerra en la vida cotidiana de los rusos, acercando los efectos del conflicto cada vez más a los hogares de ciudadanos comunes en toda Rusia.

