Crisis migratoria en Ceuta genera tensión política en Europa
La llegada masiva de miles de migrantes africanos al enclave español de Ceuta desató una tormenta política en Europa que expone las divisiones sobre migración dentro de la Unión Europea. Aunque la mayoría de los migrantes ya regresó a Marruecos escoltado por soldados y policías españoles, el éxodo dejó al menos 67 muertos cuyos cuerpos fueron recuperados del mar entre flotadores y aletas abandonados.
El presidente del gobierno de España, Pedro Sánchez, criticó duramente a algunos miembros de la Unión Europea por “atacar” a España en esta crisis y aprovecharla para hacer política en lugar de mostrar apoyo. La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, cuyo partido Fratelli d’Italia es de derecha, publicó imágenes de migrantes en las calles de Ceuta y posteriormente anunció la suspensión del acuerdo Schengen entre Italia y España, que permite la libre circulación de personas, alegando una amenaza a la seguridad.
Casi dos docenas de jefes de Estado de la Unión Europea firmaron una petición de Meloni para celebrar una reunión urgente de ministros del Interior. Los países piden que se eliminen todas las políticas que puedan ser “factores de atracción” de migrantes hacia Europa, refiriéndose especialmente a la decisión de España de permitir que cientos de miles de inmigrantes indocumentados solicitaran permisos de residencia y trabajo para “regularizar” su estatus.
Los hechos de esta semana dejaron sin respuesta interrogantes sobre qué desencadenó la repentina afluencia migratoria: si las publicaciones en redes sociales que prometían un camino fácil a Europa simplemente se volvieron virales o si se trató de algo más deliberado. La crisis migratoria en Ceuta pone nuevamente en evidencia las tensiones entre países europeos sobre cómo gestionar la llegada de migrantes.

