Caputo critica a la UIA por defender intereses empresariales

El ministro de Economía Luis Caputo rechazó las críticas de la Unión Industrial Argentina (UIA) tras regresar de la cumbre del G20 en Estados Unidos. Durante un evento de la Fundación Libertad y Progreso, el funcionario defendió el rumbo económico del Gobierno y marcó distancia con los reclamos del sector fabril.

Caputo fue directo en su respuesta a los cuestionamientos industriales. “Yo respeto la opinión de todos. El camino en el que estamos es el correcto. Estamos en un proceso de reconversión”, afirmó. El ministro agregó que su rol es “defender el interés de todos los argentinos, no el de algunos o el de alguien en particular”, y sostuvo que el Ejecutivo avanza “por lo que es moralmente justo”.

El funcionario cuestionó el diagnóstico que difundió el vicepresidente de la UIA y señaló que el feedback desde las industrias es diferente. “Todo lo contrario, dicen que es momento de reconvertirse, de invertir y que como todo momento de cambio genera reacción. Nosotros creemos que es positiva”, expresó. Caputo también resaltó que entre las potencias del G20 la Argentina es puesta como ejemplo a seguir, buscando reforzar que el programa económico genera reconocimiento externo.

Los dichos del ministro llegaron horas después de que la UIA celebrara su acto por el Día de la Industria sin presencia de funcionarios de primer nivel del Gobierno. El encuentro se desarrolló en la planta del laboratorio Elea Phoenix, en Malvinas Argentinas, y el foco estuvo en la carga tributaria, el nivel de actividad, la morosidad y las condiciones de competitividad. El titular de la entidad, Martín Rappallini, pidió dejar atrás las descalificaciones hacia quienes producen y enfatizó que “el respeto tiene que ser parte fundamental de nuestra convivencia democrática”.

Antes del acto, el vicepresidente de la UIA, Guillermo Moretti, había endurecido el tono. “Esta gente no conoce el país, no sabe lo que es una fábrica”, lanzó, apuntando sin nombrarlo contra Caputo. Las tensiones entre el Gobierno y el sector industrial se profundizan en medio del proceso de reconversión económica que impulsa la administración.