Alejandro Betancourt y el acuerdo petrolero entre Estados Unidos y Venezuela
El acuerdo petrolero anunciado por Donald Trump el viernes pasado entre Estados Unidos y Venezuela genera polémica por la identidad del empresario que liderará su explotación. Alejandro Betancourt López, un empresario venezolano, dirigirá North American Blue Energy Partners (Nabep), la compañía encargada de explotar 17 yacimientos que contienen el 21,5% de las reservas probadas de crudo venezolanas, equivalentes a unos 65.000 millones de barriles.
La sorpresa radica en que Nabep no es un gigante de la industria petrolera como ExxonMobil, ConocoPhillips o BP. Se trata de una compañía registrada en Barbados sobre la que existe escasa información pública y sin constancia de presencia en otros mercados petroleros. El gobierno estadounidense adquirirá el 35% de las acciones de la firma.
Betancourt ha sido protagonista de múltiples investigaciones judiciales en al menos cinco países durante los últimos tres lustros por sus negocios con el gobierno de Venezuela desde la época del fallecido Hugo Chávez. En un comunicado, el empresario afirmó que la transacción “liberará ese potencial para gran beneficio tanto de venezolanos como de estadounidenses”.
Desde Washington defienden la elección del socio. Chris Wright, secretario de Energía de Estados Unidos, señaló en una rueda de prensa desde el Palacio de Miraflores que Betancourt es actualmente el segundo mayor productor privado de petróleo en Venezuela después de Chevron. Un funcionario estadounidense en condición de anonimato declaró a medios digitales que Maduro seguiría en el poder si no fuera por Betancourt.

