Rusia operaba programa de espionaje secreto con vínculos en América Latina
Rusia operaba un programa de espionaje secreto conocido como “Los ilegales” que se extendió durante 115 años, desde antes de la Revolución Rusa hasta la actualidad, según reveló el corresponsal de The Guardian, Shaun Walker. El programa incluía operaciones en América Latina, donde al menos una pareja pasaba por peruana para infiltrarse en Estados Unidos. La investigación de Walker, plasmada en un libro publicado en inglés en 2025 y en español este año, destapa una de las operaciones encubiertas más longevas de la historia del espionaje ruso.
El caso que disparó la investigación ocurrió en junio de 2010, cuando el FBI detuvo a diez espías en Estados Unidos, entre ellos Donald Heatfield (cuyo nombre real era Andrey Bezrukov) y Tracey Lee An Foley (identificada como Elena Stanislavovna Vavilova). La pareja había vivido 11 años en territorio estadounidense con hijos nacidos en Canadá, quienes desconocían la verdadera identidad de sus padres. El caso inspiró la serie televisiva The Americans, que se emitió entre 2013 y 2018.
Los diez detenidos fueron intercambiados el 19 de julio de 2010 en Viena por cuatro prisioneros rusos condenados por espiar para Estados Unidos y Reino Unido. Walker, quien estaba destinado en Moscú como periodista, presenció este intercambio y comenzó a investigar la historia del programa clandestino. Años después, logró entrevistar a dos de los hijos de una pareja de espías que tenían 16 y 20 años cuando sus padres fueron arrestados en Boston.
El libro de Walker abarca los principales acontecimiento de la historia rusa y soviética del siglo XX y XXI: la creación de la Unión Soviética, la Segunda Guerra Mundial, la Guerra Fría, la invasión de Afganistán y la era de Putin. Algunos de los espías del programa habían sido enviados a Estados Unidos en los años 80 y permanecieron encubiertos durante tres décadas antes de ser descubiertos.

