Estados Unidos deporta migrantes latinoamericanos a República Centroafricana
Estados Unidos está deportando a migrantes latinoamericanos hacia República Centroafricana, uno de los países más pobres del continente africano. El caso más documentado es el del nicaragüense Kenis López, quien fue detenido en enero por agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE) en Mineápolis, Minnesota, y deportado el 28 de agosto tras pasar siete meses bajo custodia federal.
López relata que durante el traslado al aeropuerto en Dallas, Texas, se resistió a subir al vuelo de deportación. Según su testimonio, agentes de ICE le dispararon con balas de goma cuando se negó a obedecer. Otros dos nicaragüenses y un cubano que viajaban en el mismo autobús corroboran los disparos “a quemarropa”, desde aproximadamente un metro de distancia. Las imágenes de los hematomas fueron analizadas por Rohini J. Haar, asesora médica de Physicians for Human Rights, quien confirmó que las marcas son “compatibles con impactos de proyectiles de bajo impacto letal”.
Ante las denuncias sobre el trato recibido por los migrantes, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), organismo del que depende ICE, respondió que “no se está golpeando ni abusando de ningún detenido”. López asegura que fue trasladado al avión “como cualquier animal” y que solo en ese momento supo que sería deportado a República Centroafricana.
República Centroafricana ha enfrentado inestabilidad política prácticamente desde su independencia de Francia en 1960. A pesar de poseer recursos naturales como diamantes, oro, petróleo y uranio, el país se encuentra entre los más pobres del continente africano.

