Canadá se acerca a la Unión Europea por hostilidad de Trump

Canadá busca estrechar relaciones con la Unión Europea como respuesta a la hostilidad comercial del presidente estadounidense Donald Trump. El primer ministro canadiense Mark Carney declaró el domingo a la prensa que su país persigue una “alianza única” con el bloque europeo, en un giro diplomático que refleja la tensión creciente entre Ottawa y Washington.

El detonante de este acercamiento fue la publicación de Trump en su sitio web Truth Social de un mapa de Norteamérica que incluía a Canadá y Groenlandia —territorio danés— superpuestos con la bandera estadounidense. Las negociaciones comerciales entre ambos países fracasaron a finales del mes pasado, y Carney respondió imponiendo rápidamente aranceles compensatorios a Estados Unidos.

El presidente de Finlandia, Alexander Stubb, ironizó sobre esta aproximación al preguntar durante el verano: “¿No sería maravilloso que Canadá fuera el estado número 28 de la Unión Europea en lugar del estado número 51 de los Estados Unidos?”. La pregunta hacía referencia a las declaraciones de Trump sobre convertir a Canadá en el estado 51 estadounidense, lo que generó profundo rechazo entre los canadienses.

En Bruselas, sede de la Comisión Europea, se escucha frecuentemente que “Canadá tiene una mentalidad más europea que la mayoría de los europeos”. Mark Lowen, director del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores, señaló que “Canadá parece estar más interesado que Reino Unido en acercarse lo máximo posible a Bruselas, como Estado no miembro”.

Canadá se unió con éxito al fondo de defensa de la Unión Europea, la Acción de Seguridad para Europa (SAFE), a principios de este año. Este movimiento marca un hito en las relaciones entre Canadá y el bloque europeo, mientras que los países del continente han seguido de cerca la disputa comercial con Washington con interés y admiración por la resistencia canadiense.