EEUU desplazó un portaviones hacia Medio Oriente.
El Pentágono ha comenzado el traslado del grupo de ataque del portaaviones USS Abraham Lincoln desde el mar de China Meridional hacia el área de responsabilidad del Comando Central de EE. UU. (CENTCOM), que abarca Oriente Medio, África del Norte y Asia Central. Este movimiento se produce en un contexto de creciente tensión entre Washington y Teherán.
Fuentes de medios internacionales indican que la operación tomará aproximadamente una semana y es parte de un reforzamiento estratégico de la presencia militar estadounidense en la región. Este despliegue coincide con el cierre temporal del espacio aéreo iraní y la evacuación preventiva de personal estadounidense en bases clave como Al Udeid en Qatar. Además, la embajada estadounidense en Jerusalén ha emitido alertas de seguridad para sus ciudadanos, mientras que el Reino Unido desaconseja viajes no esenciales a Israel.
La decisión de desplazar el USS Abraham Lincoln llega en un momento en que Irán enfrenta protestas internas masivas, con miles de muertos según grupos de derechos humanos. En Washington, la administración Trump está evaluando diversas opciones de apoyo a los manifestantes y posibles medidas militares, en medio de un clima de acusaciones mutuas entre Irán y Occidente sobre el respaldo a los disturbios.
El movimiento del portaaviones, junto con otros despliegues estratégicos de fuerzas estadounidenses, refleja la preocupación de Washington por la seguridad de sus tropas y aliados ante la posibilidad de un enfrentamiento directo. Aunque no se trata de una acción militar inmediata, el posicionamiento preventivo se da en un escenario de creciente inestabilidad en la región, exacerbado por las protestas antigubernamentales en Irán por el deterioro económico y la represión estatal.

