El BCRA encadena 118 ruedas compradoras y supera la meta de dólares del FMI.

El Banco Central cerró la última rueda de junio con una compra de USD 47 millones, completó 118 jornadas consecutivas sumando divisas y superó la meta de acumulación anual de USD 10.000 millones acordada con el FMI, consolidando uno de los pilares del programa económico de Javier Milei.

La autoridad monetaria informó que la operación de este 30 de junio se saldó con un resultado neto comprador de USD 47 millones, lo que extendió una racha que ya se ubica como la tercera más prolongada de la historia del BCRA en términos de intervenciones positivas en el mercado de cambios. Esta secuencia de 118 ruedas consecutivas adquiriendo dólares se inscribe en la estrategia oficial de recomponer reservas tras el deterioro de años anteriores y de enviar una señal de continuidad en la política cambiaria.

Con los datos difundidos al cierre de la jornada, las reservas brutas quedaron en torno a USD 44.873 millones, nivel que refleja el efecto combinado de las compras diarias y de otros movimientos financieros de fin de mes. Aun con esa presión sobre el stock, las compras netas acumuladas en 2026 permitieron superar la meta de USD 10.000 millones de adquisición de divisas, un objetivo central en el acuerdo con el FMI y en la narrativa oficial de “reconstrucción” del balance del Banco Central.

En paralelo, el tipo de cambio minorista promedio vendedor se ubicó cerca de $1.502 por dólar, mientras que las tasas de referencia TAMAR y BADLAR de bancos privados se situaron en torno al 22,94% y 21% TNA, respectivamente, en un esquema que combina administración del tipo de cambio con rendimientos moderados en pesos. El Gobierno presenta esta configuración —compras constantes de dólares, menor emisión y disciplina fiscal— como un corte respecto del uso del BCRA como fuente de financiamiento en gestiones anteriores y como base para recuperar credibilidad en la política monetaria.

Aunque la economía argentina mantiene desafíos relevantes en el frente cambiario y financiero, la racha compradora del Banco Central se interpreta como una señal positiva por parte del mercado, al reducir vulnerabilidades externas y ampliar el margen de maniobra para la normalización económica. El cierre de junio dejó así un resultado alineado con las metas oficiales: otra jornada con saldo a favor de USD 47 millones, 118 ruedas consecutivas acumulando divisas y un nivel de compras anuales que se ubica por encima de lo exigido en el acuerdo con el FMI.