Embalse optimiza operación nuclear con ciclos de dos años

Nucleoeléctrica inició una nueva parada programada en la Central Nuclear Embalse, ubicada en Córdoba, tras extender de 18 a 24 meses el intervalo entre mantenimientos e inspecciones. Este avance permite aumentar el tiempo de generación de electricidad y reducir la frecuencia de las intervenciones, manteniendo los estándares de seguridad de la planta. El regreso al sistema eléctrico está previsto para fines de noviembre.

La ampliación del ciclo de operación representa un incremento de más del 33% en el intervalo entre paradas. Este logro es resultado de un proceso de mejora continua basado en la experiencia de centrales de tecnología similar. Extender el período entre paradas permite que Embalse permanezca más tiempo generando electricidad, reduce la exposición radiológica del personal y disminuye la generación de residuos y los riesgos laborales.

Juan Martín Campos, presidente de Nucleoeléctrica, destacó que “extender el período entre paradas es otro paso en nuestro proceso de mejora continua. Nos permite generar energía durante más tiempo, optimizar el mantenimiento y seguir consolidando los niveles de seguridad y desempeño de nuestras centrales”.

Durante las próximas semanas se desarrollará un programa organizado en 25 capítulos de trabajo que comprende inspecciones, mantenimiento preventivo y correctivo, pruebas y mejoras en distintos sistemas. Entre las principales intervenciones se destacan las inspecciones de los generadores de vapor, el mantenimiento de las bombas del sistema primario y el reacondicionamiento de grandes componentes como la turbina, el alternador y el condensador.

Este avance se suma a los resultados alcanzados por Nucleoeléctrica en el último reporte de la Asociación Mundial de Operadores Nucleares (WANO). Embalse obtuvo 98,16 puntos sobre 100 en el índice internacional PI-Index, mientras que Atucha II alcanzó por primera vez el puntaje máximo.