Estados Unidos reconoce escasez de municiones por guerra con Irán
El Departamento de Defensa de Estados Unidos reconoció oficialmente una “escasez” de municiones vinculada a la guerra con Irán, según un informe del inspector general del Pentágono publicado el 14 de septiembre de 2026. La administración del presidente Donald Trump había negado anteriormente estos reportes de prensa, pero el documento revela que los gastos en municiones durante la operación denominada Furia Épica provocaron una reducción en los inventarios estratégicos.
El informe señala que la escasez “reveló cuellos de botella en las industrias responsables de la reposición de las municiones”. En junio pasado, cuando medios informaron que Estados Unidos estaba racionando el uso de misiles interceptores, el gobierno lo desmintiió. El presidente Trump afirmó en ese momento que el país disponía “de cantidades enormes de municiones”, y a principios de septiembre escribió que contaba con “cantidades prácticamente ilimitadas”.
A pesar del uso masivo de interceptores, los ataques iraníes causaron daños significativos en bases estadounidenses distribuidas en Kuwait, Baréin, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Irak, Omán y Jordania. El documento registra cuatro F-15 destruidos, un F-35 dañado, siete aviones cisterna KC-135 dañados o destruidos, y hasta 30 drones de ataque MQ-9 Reaper destruidos, entre otras pérdidas.
El informe, que abarca los meses de abril a junio de 2026, calcula que más de 50.000 militares estadounidenses estuvieron implicados en la guerra del Golfo, desencadenada el 28 de febrero por ataques israelí-estadounidenses contra Irán. Las represalias de Irán y sus aliados también dañaron edificios diplomáticos en Irak, Kuwait, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos. El Pentágono destacó las medidas adoptadas para acelerar la producción de municiones.

