Fullone apuesta por menos burocracia y más producción en el Alto Valle.

El senador nacional por Río Negro, Enzo Fullone (La Libertad Avanza), mantuvo en Buenos Aires una reunión de trabajo con la titular del Senasa, María Beatriz Giraudo, centrada en el impacto del plan de modernización del Estado sobre las economías regionales de la provincia. El encuentro buscó alinear la agenda productiva rionegrina con las reformas de desregulación que impulsa el Gobierno nacional, poniendo el foco en cómo reducir costos y trámites sin afectar los estándares sanitarios que permiten exportar.

Durante la mesa de diálogo, los funcionarios situaron a la fruticultura del Alto Valle como prioridad, al tratarse de una actividad estratégica para el empleo regional y para la exportación de peras y manzanas hacia mercados exigentes del exterior. Además, repasaron la situación de la ganadería, la vitivinicultura y el desarrollo rural de la Región Sur, con el objetivo de identificar trabas administrativas y potenciar el enorme potencial productivo de Río Negro a partir de un esquema más ágil y competitivo.

Uno de los ejes centrales de la conversación fue la ratificación del estatus sanitario patagónico y el blindaje de las barreras de control que funcionan como frontera sanitaria de la región. Fullone y Giraudo coincidieron en que la preservación estricta de esos puestos de fiscalización es clave para sostener la confianza de los mercados internacionales y evitar el ingreso de enfermedades que puedan comprometer la producción frutícola, ganadera y vitivinícola. En ese marco, el senador remarcó que el desafío es combinar “menos burocracia” con controles sólidos, sin relajar los estándares que diferencian a la Patagonia como zona libre de determinadas plagas.

“Los productores necesitan un Estado que garantice reglas claras y estándares sanitarios confiables, no un Estado que les complique la vida con trámites innecesarios”, planteó Fullone tras el encuentro, en línea con el proceso de desregulación y simplificación administrativa que promueve la gestión nacional. Según el legislador, reducir la carga de papeles y gestiones redundantes es una condición para bajar costos operativos, ganar competitividad y permitir que el sector privado pueda invertir y crecer sin perder tiempo en la burocracia estatal.

Finalmente, Fullone destacó la importancia de tender puentes directos entre los organismos nacionales y las demandas del interior productivo rionegrino, para que las políticas se diseñen con conocimiento de la realidad del Alto Valle y la Patagonia. “Trabajamos para que quienes producen e invierten tengan herramientas para crecer. La Argentina saldrá adelante de la mano del sector privado y de la libertad, no de la burocracia”, subrayó, dejando claro que el futuro de la fruticultura y del estatus sanitario patagónico dependerá de combinar controles estrictos con un Estado más simple y orientado a facilitar la producción.