Irán reivindicó ataques a instalaciones estadounidenses en Medio Oriente
El Ejército iraní afirmó en la madrugada del miércoles que bombardeó un centro de datos de Amazon en Bahréin y atacó objetivos militares estadounidenses en la base Camp Doha, ubicada al oeste de Kuwait. Estos ataques se enmarcan en una escalada de tensiones en Medio Oriente que ha generado respuestas inmediatas de Estados Unidos.
En respuesta, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) completó su undécima ola de bombardeos contra objetivos militares en Irán. Los ataques estadounidenses ocurrieron después de que al menos cuatro buques petroleros con crudo saudita regresaran sobre su ruta en el mar Rojo tras las amenazas de los rebeldes hutíes, respaldados por Teherán.
Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, afirmó durante la reunión de ministros de la ASEAN que Washington mantiene abierta la vía del diálogo con Teherán. Sin embargo, acusó al régimen iraní de no asumir con seriedad las negociaciones destinadas a alcanzar la paz en la región. “Estamos dispuestos a dialogar con Teherán“, sostuvo Rubio, aunque cuestionó la falta de compromiso de las autoridades iraníes con el proceso diplomático.
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, informó que el Pentágono elevó a 37.500 millones de dólares el costo de la guerra contra el régimen iraní. Hegseth solicitó al Congreso recursos adicionales para sostener las operaciones militares en la región.
Desde Washington, el presidente Donald Trump aseguró que está dispuesto a mantener conversaciones con Hezbollah si el presidente libanés, Joseph Aoun, solicita esa gestión. Según explicó, el objetivo sería respaldar las negociaciones entre Líbano e Israel para impulsar una paz duradera en territorio libanés.

