Milei impulsa un acuerdo histórico entre Mercosur y la UE, rompiendo años de estancamiento.

Después de más de 26 años de negociaciones estancadas, el Mercosur y la Unión Europea firmaron un acuerdo comercial significativo en Asunción, que abarca cerca del 25% del PIB global y un mercado de más de 700 millones de personas. Este entendimiento no solo representa un avance económico, sino que también marca un quiebre político dentro del bloque sudamericano. El presidente argentino, Javier Milei, lideró esta iniciativa con una estrategia clara de apertura, contrastando con el modelo agotado del socialismo latinoamericano representado por otros líderes de la región.

La firma del acuerdo expone la creciente tensión entre Argentina, Paraguay y Uruguay, que buscan una mayor integración al mundo, y Brasil, que ha sido históricamente reticente al libre comercio. La ausencia del presidente brasileño, Lula da Silva, durante la firma del acuerdo resalta esta discordancia, ya que Brasil ha priorizado proteger sectores específicos de su economía en lugar de favorecer el desarrollo regional. Este nuevo escenario sugiere que el Mercosur, bajo el liderazgo de Milei, está dispuesto a dejar atrás las disputas internas y avanzar hacia una apertura comercial significativa.

El acuerdo prevé la eliminación progresiva de más del 90% de los aranceles y la creación de un marco estable para el comercio bilateral, lo que podría llevar a un aumento del 76% en las exportaciones argentinas hacia Europa en cinco años. Este entendimiento reposiciona al Mercosur como un actor relevante en el escenario global, reduce su dependencia de China y abre oportunidades reales de inversión y empleo. En este contexto, el liderazgo de Milei representa un punto de inflexión, señalando que el crecimiento en la región se logra a través de la apertura y la competencia, dejando atrás el proteccionismo crónico.