Neuquén: bloqueo atmosférico prolonga días nublados y lluviosos
Un bloqueo atmosférico es el responsable de que la primavera haya comenzado con varios días de cielo cubierto, humedad y lluvias intermitentes en gran parte del país. Este fenómeno meteorológico modifica la circulación habitual de los sistemas y frena el avance de los frentes, manteniendo las condiciones inestables que caracterizan estos primeros días de la estación.
Especialistas explican que la configuración se produce por la combinación de un centro de altas presiones sobre el Atlántico Sur y áreas de baja presión. Esta disposición dificulta el avance normal de los frentes y sostiene los vientos del sector este, que transportan humedad desde el océano hacia el continente. El patrón interactúa además con un eje de bajas presiones en niveles medios de la atmósfera, lo que prolonga la nubosidad persistente y las precipitaciones intermitentes.
En la zona pampeana, la circulación de vientos del este favorece el ingreso de aire húmedo desde el Atlántico. Esa humedad, sumada a las bajas presiones en distintos niveles, contribuye a la formación de nubes y a la aparición de lluvias débiles e intermitentes. Los especialistas aclaran que aunque el fenómeno coincide con condiciones asociadas a El Niño, no se trata de una consecuencia directa de ese evento climático.
El bloqueo atmosférico es una configuración que puede mantenerse durante varios días con escasos cambios en la nubosidad, la humedad y las precipitaciones. Las mejoras en el tiempo pueden ser temporarias, y una ciclogénesis provocará lluvias abundantes en distintas zonas de Argentina, seguida por aire polar y descenso de las temperaturas. La sucesión de jornadas grises ya había sido advertida por especialistas durante agosto, cuando la nubosidad persistió en gran parte del país.

