Nuevo Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones: Un impulso al empleo y desarrollo en Argentina.

El Gobierno nacional ha oficializado la reglamentación del Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), una iniciativa destinada a dinamizar la economía argentina, fortalecer el desarrollo productivo y generar empleo. A través del decreto 242/2026, esta medida marca un avance significativo en la estrategia económica del presidente Javier Milei, enfocada en atraer inversiones y potenciar el crecimiento del sector privado.

El RIMI está diseñado para promover inversiones en sectores estratégicos, mejorando la competitividad y aumentando las exportaciones. A diferencia de otros programas, este régimen facilita el acceso de empresas locales y extranjeras a beneficios concretos, incentivando el desarrollo de nuevas actividades productivas. Los incentivos fiscales se aplicarán a inversiones en bienes de capital, tecnología, infraestructura productiva y eficiencia energética, brindando un apoyo particular a las pequeñas y medianas empresas que acrediten su formalidad.

Para acceder a los beneficios del RIMI, las inversiones deberán ser nuevas y destinadas a la producción, excluyendo activos financieros. Se contempla la devolución de IVA para inversiones productivas y otros estímulos fiscales, lo que busca mejorar la rentabilidad de los proyectos. Esta reglamentación se presenta como una señal clara del Gobierno hacia el sector privado, reafirmando su compromiso con un modelo económico basado en la inversión y la generación de empleo, con el objetivo de traducir estas medidas en resultados tangibles para la economía del país.