Rige la baja de edad de imputabilidad impulsada por Gobierno Milei

Entró en vigencia la nueva legislación que reduce de 16 a 14 años la edad de imputabilidad y establece penas de hasta 15 años de prisión para menores de edad. La normativa reemplaza al régimen que funcionaba desde 1980, cuando se establecía la inimputabilidad de los menores de 16 años, y constituye un cambio profundo en el sistema penal juvenil argentino.

La senadora y exministra de Seguridad Patricia Bullrich celebró la entrada en vigencia de la reforma. “Se terminó la excusa de la edad para delinquir. El que roba, mata o lastima, responde por lo que hace”, expresó Bullrich a través de sus redes sociales. La dirigente remarcó que el objetivo es reforzar la protección de las víctimas y afirmó: “La Ley tiene que proteger a las víctimas y no a los delincuentes”.

Los adolescentes continuarán sometidos a un régimen penal específico y diferenciado del correspondiente a los adultos. La legislación prohíbe expresamente las condenas de prisión perpetua para menores de edad e incorpora mecanismos alternativos al encierro: restricciones de acercamiento, reparación del daño a las víctimas, reglas de conducta, actividades educativas y comunitarias, y sistemas de monitoreo electrónico. En casos de privación de libertad, los adolescentes serán alojados en establecimientos específicamente acondicionados con personal especializado y no compartirán espacios de detención con adultos.

La reforma también amplía la participación de las víctimas en el proceso penal, quienes podrán intervenir en la causa y recibir información sobre su evolución. Asimismo, la legislación contempla la responsabilidad civil de los padres por los daños derivados de los hechos ilícitos atribuidos a sus hijos. Esta modificación cumple con uno de los ejes de la agenda de seguridad del oficialismo: reducir la edad de imputabilidad y aumentar las herramientas del Estado para actuar frente al delito.