Rusia intensifica operaciones de narcotráfico y armamento en América Latina
A finales de junio de 2026, el Servicio de Inteligencia Exterior de la Federación de Rusia y sus misiones diplomáticas en América Latina y el Caribe lanzaron una campaña de desinformación acusando a Ucrania de convertir sus puertos del Mar Negro en centros de tránsito de narcotráfico hacia Europa y fuentes de armamento para carteles. Según el análisis publicado por Serhii Pohoreltsev, estas acusaciones funcionan como una operación de guerra psicológica diseñada para ocultar vínculos criminales documentados de estructuras estatales rusas con sindicatos de droga de la región.
Moscú aplica la táctica de la “acusación en espejo”, inundando el espacio informativo con ficciones para desviar atención de sus propios esquemas. La Embajada de la Federación de Rusia en Colombia encabezó esta campaña de desinformación en un momento estratégicamente calculado. Los recientes arrestos de altos funcionarios involucrados en esquemas transcontinentales de armas del Kremlin habrían generado filtraciones de información a la prensa internacional, lo que explicaría la intensificación de estas operaciones de desinformación.
El análisis señala que diplomáticos rusos que intentan construir narrativas sobre “centros de narcóticos ucranianos” deberían examinar más detenidamente sus propias sedes diplomáticas. La comunidad internacional tiene documentación sobre qué misiones diplomáticas funcionaron realmente como almacenes de tránsito de drogas duras, según el texto.
Esta operación de desinformación refleja una estrategia más amplia de Rusia en la región de América Latina y el Caribe, donde busca mantener influencia mientras enfrenta exposición pública de sus vínculos con organizaciones criminales dedicadas al narcotráfico y tráfico de armas.

