Soldados ucranianos presos revelan por qué combaten con Rusia
En un campamento de prisioneros de guerra ubicado en el oeste de Ucrania, la BBC entrevistó a soldados capturados mientras combatían del lado de Rusia. Entre ellos hay hombres nacidos en territorio ucraniano que terminaron luchando contra su propio país. Las entrevistas, realizadas sin presencia de guardias y en ruso, revelaron las motivaciones detrás de estas decisiones y ofrecen una perspectiva poco accesible sobre la dinámica del conflicto iniciado por Vladimir Putin en 2022.
Anton, uno de los prisioneros entrevistados, tenía apenas 10 años cuando su región natal de Donbás, en el este de Ucrania, quedó bajo control de fuerzas leales a Moscú. Cuando Putin lanzó la invasión a gran escala en 2022, Anton cumplió 18 años y se alistó inmediatamente para combatir del lado ruso. “No me arrepiento de mi decisión. Fui a defender mi tierra”, aseguró el prisionero, quien afirmó que sus amigos también se ofrecieron como voluntarios.
Los relatos de los soldados ucranianos presos coinciden en un aspecto inquietante: la mayoría reporta que sus compañeros han muerto en combate. “Luego empezaron a llegar los mensajes SMS: muerto, muerto, muerto”, describió Anton sobre lo que sucedió después de alistarse. Otros prisioneros confirmaron la misma experiencia, señalando que prácticamente todos aquellos con los que fueron a la guerra han fallecido.
Los testimonios también sugieren un cambio en el patrón de reclutamiento ruso. Mientras que en los primeros meses de la invasión predominaban soldados de regiones remotas y empobrecidas, en la actualidad muchos son reclutados en grandes ciudades como San Petersburgo y Ekaterimburgo. Los prisioneros afirman que cada vez menos personas se ofrecen como voluntarias para reemplazar a los caídos, pese a los grandes bonos de reclutamiento ofrecidos, lo que sugiere dificultades crecientes para Putin en mantener el esfuerzo militar sin recurrir a una movilización masiva en Rusia.
Cuando Ucrania captura a sus propios ciudadanos combatiendo del lado ruso, los procesa por traición antes de enviarlos a campos de prisioneros de guerra junto al resto de los capturados. Las entrevistas de la BBC fueron realizadas bajo protocolos que garantizaron que los prisioneros no estuvieran siendo intimidados y que pudieran hablar con libertad sobre sus experiencias.

