Un viaje entre Chéjov, la memoria y el amor en escena
Victoria Hladilo escribió y dirige “Siete estaciones para hablar de amor”, una obra que entrelaza la literatura de Antón Chéjov con la historia personal de su familia. La pieza se presenta los lunes en el Teatro del Pueblo y cuenta con las actuaciones de Carlos Belloso, Manuel Vignau y Laura Nevole.
La inspiración surgió de la lectura del cuento “Del amor” de Chéjov, que Hladilo decidió combinar con la memoria de sus bisabuelos. Ellos emigraron desde el Imperio ruso aristocrático hacia la Argentina a principios del siglo pasado, buscando un mundo más justo. Se instalaron en Charata, provincia del Chaco, donde trabajaron la tierra hasta poder llegar a Buenos Aires y acceder a estudios universitarios.
El material revisa ese período de consolidación del país, cuando circulaban promesas de grandeza y se construían los relatos que conformarían la comunidad. La obra indaga quiénes fueron esos hombres y mujeres, qué debates enfrentaron y cuáles de esas luchas aún atraviesan la actualidad. Toca temas como el sueño de la gran Argentina, la búsqueda de justicia social y la esperanza de la época.
Sin embargo, en el centro late una historia de amor. Se trata de una comedia melodramática donde el amor impulsa la acción y articula el viaje entre las siete estaciones del título. La obra navega por la amistad, las diferencias de clase, la atracción y el rechazo, intentando responder la pregunta que Chéjov formuló hace más de cien años y que sigue vigente: ¿qué es el amor?

