De comercio en Roca a showroom náutico único

La familia Lubrano construyó en General Roca un showroom náutico único por sus características en Argentina, tras una trayectoria que comenzó a fines de los años 70 con una mueblería y artículos de hogar. Lo que hoy es una empresa familiar de envergadura nació de una anécdota que marcó el rumbo: Sergio Lubrano llegó a una náutica de la región para comprar un motor, pero sintió que no le prestaron atención por su vestimenta de trabajo. Cuando le contó lo sucedido a su padre, Juan Carlos Lubrano, recibió una respuesta decisiva: “Vamos a hacer lo que nos gusta. Vamos a poner una náutica y vamos a atender a la gente como tiene que ser”.

Pasaron 21 años desde aquel episodio hasta que los Lubrano concretaron el salto hacia el showroom actual. Los primeros negocios de la familia estaban vinculados a una mueblería que incluía mesas, sillas, artículos de camping y pequeñas embarcaciones. Con el tiempo, el transporte se sumó a las actividades familiares. Carlos Lubrano quedó al frente de la mueblería, mientras que Sergio y su padre se enfocaron en la náutica, sector que nació de una pasión que Juan Carlos cultivaba desde 1968, cuando tuvo su primera embarcación.

“Esta actividad nosotros la hacemos por pasión”, explica Sergio. La empresa atravesó temporadas buenas y otras difíciles, pero los otros rubros familiares permitieron que continuaran apostando y creciendo. “Una familia unida es nuestro más valioso capital”, señalan los Lubrano, quienes trabajan juntos sumando esfuerzo y proyección a su actividad comercial.

Cuando llegó el momento de construir un espacio de mayor escala, los Lubrano tuvieron clara su decisión: hacerlo en Roca. Sergio observa que las fronteras entre Río Negro y Neuquén se vuelven cada vez más pequeñas en la vida cotidiana, configurando un gran área metropolitana donde miles de personas se trasladan permanentemente entre Roca, Allen, Cipolletti, Neuquén y otras localidades.