España enfrenta crisis de vivienda tras años de sobreproducción

España enfrenta una grave crisis de vivienda a pesar de haber construido masivamente durante las últimas décadas. El caso de Maricarmen Abascal, una jubilada de 87 años desalojada de su vivienda en Madrid tras vivir siete décadas en alquiler, reavivó el debate sobre el acceso a la vivienda asequible en el país ibérico. Según datos de la Fundación FOESSA, en 2024 una de cada cuatro familias españolas reportaba problemas para acceder o mantener su hogar.

La paradoja es evidente: entre 1997 y 2008, España construyó aproximadamente cinco millones de casas y apartamentos, el doble de lo que el mercado demandaba en ese período. Sin embargo, hoy miles de personas enfrentan dificultades para comprar o alquilar una vivienda debido a los precios elevados. El Instituto Nacional de Estadística (INE) reportó en abril que el 47,3% de los jóvenes españoles de 26 a 34 años que viven con sus padres señalan que la razón principal es la imposibilidad económica de acceder a una vivienda.

Carme Trilla, presidenta de Habitat3 —una fundación sin ánimo de lucro gestora de vivienda social—, explicó que “el giro se produjo precisamente porque el exceso de construcción registrado entre 1997 y 2007 dejó la impresión de que se había edificado demasiado”. Esta percepción modificó las políticas de construcción del país.

Jorge Galindo, director de Política Económica de la Escuela Superior de Administración y Dirección de Empresas de España (Esade), coincidió con este análisis: “Hasta 2008 hacíamos justo lo contrario de lo que hacemos ahora”. En ese momento se construían prácticamente dos viviendas por cada hogar nuevo que se creaba en el país.

La vivienda se posicionó como uno de los temas que más preocupa a los españoles según las encuestas recientes. El caso de Abascal, quien finalmente logró un acuerdo para regresar a su hogar, generó una ola de protestas y volvió a colocar el problema habitacional en el centro del debate público español.