Estados Unidos intensifica presión política y económica sobre Brasil
Estados Unidos revocó la visa de la embajadora brasileña en Washington, Maria Luiza Ribeiro Viotti, en un nuevo episodio de la crisis diplomática entre ambos países. La medida, tomada por la administración del presidente Donald Trump, forma parte de una escalada de tensiones que incluye aranceles, acusaciones de injerencia y discursos cada vez más duros entre Brasil y Estados Unidos.
La revocación de visa responde a la demora del gobierno brasileño en aprobar al candidato propuesto por Trump para la embajada estadounidense en Brasilia: Daniel Pérez, presidente de la Cámara de Representantes de Florida. Autoridades estadounidenses señalaron que la medida podría revertirse si Brasil acepta la designación, aunque se espera que eso no ocurra antes de las elecciones de octubre.
El conflicto comenzó el 1 de junio, cuando Estados Unidos anunció públicamente la designación de Pérez. Sin embargo, el protocolo diplomático establece que el nombre del candidato no debe hacerse público antes de que el país receptor otorgue su aprobación formal, conocida como agrément. El gobierno brasileño, aparentemente molesto por la ruptura del protocolo, se negó hasta ahora a conceder esa aprobación.
Leonardo Paz Neves, profesor de Relaciones Internacionales del Ibmec de Río de Janeiro, evaluó que esta situación representa un intento de Estados Unidos de influir en el escenario político brasileño de cara a las elecciones. Según el especialista, podría tratarse del momento en que, desde 1964, Estados Unidos intenta intervenir de manera más directa en los asuntos internos de Brasil en un contexto vinculado con comicios electorales.
La tensión entre ambas naciones refleja también las diferencias ideológicas entre Trump y el presidente brasileño Lula. Analistas consultados por DW interpretan la estrategia estadounidense como parte de un historial de intervenciones, directas o indirectas, de Estados Unidos en los asuntos internos de países de América Latina.

