Vista Energy consigue US$ 400 millones para acelerar en Vaca Muerta

Vista Energy, la principal operadora independiente de Vaca Muerta, concretó la colocación de US$ 400 millones en obligaciones negociables en el mercado internacional. La emisión de bonos senior con vencimiento en 2038 y tasa anual del 7,875% elevará a US$ 900 millones el capital pendiente de esa serie de deuda, según los detalles de la operación cuyo cierre está previsto para el 9 de octubre de 2026.

Los títulos se emitirán al 99,473% de su valor nominal, ofreciendo un rendimiento promedio del 7,950%, y estarán regidos por la legislación de Nueva York. Se integrarán a una emisión inicial de US$ 500 millones, formando una misma serie de deuda. El capital se amortizará en tres cuotas anuales consecutivas: 33% en abril de 2036, otro 33% en 2037 y el 34% restante en 2038.

La operación refleja el sólido apetito del mercado por Vista Energy y la calidad de su perfil crediticio. La reapertura registró una tasa prácticamente igual a la del bono original en un escenario donde las tasas de los bonos del tesoro estadounidense escalaron a cerca del 5%, lo que se tradujo en una compresión del spread del 3,5% al 3%. Miguel Galuccio, presidente y fundador de Vista, destacó que las últimas adquisiciones le permitieron a la compañía dar un salto significativo en su capacidad de desarrollo en Vaca Muerta.

El éxito de la colocación se apoya en los robustos resultados operativos de la petrolera en la formación no convencional. Durante el segundo trimestre de 2026, Vista alcanzó una producción de 156.000 barriles equivalentes de petróleo por día, marcando un crecimiento interanual del 32%. En ese mismo período, registró un Ebitda ajustado de US$ 805 millones y generó US$ 491 millones de flujo de caja libre, manteniendo un ratio de apalancamiento neto de 1,41 veces.

La colocación forma parte del programa global de la petrolera para emitir obligaciones negociables simples por hasta US$ 4.000 millones. En mayo de este año, Vista adquirió la participación de Equinor en los bloques Bandurria Sur y Bajo d, concretando una agresiva estrategia de expansión territorial en la cuenca neuquina.