Mayo volvió a ser superavitario y el Gobierno de Milei consolida el equilibrio fiscal.
El Gobierno de Javier Milei registró en mayo un nuevo superávit financiero de $662.123 millones, resultado de un superávit primario de $1.696.917 millones y pagos de intereses de deuda por $1.034.795 millones netos de las operaciones dentro del propio sector público. Con estos números, el Sector Público Nacional acumula en los primeros cinco meses del año un superávit financiero cercano al 0,3% del PBI y un superávit primario en torno al 0,8% del PBI, reafirmando el equilibrio fiscal como pilar central del programa económico.
En materia de recursos, en mayo los ingresos totales del Sector Público Nacional alcanzaron $11.374.130 millones, lo que implica una suba interanual del 23,6%. Del lado del gasto, los gastos primarios sumaron $9.677.213 millones, con un incremento interanual del 40,8%. Dentro de este rubro se destacan las prestaciones sociales, que ascendieron a $6.291.623 millones y crecieron 57,3% frente al mismo mes del año anterior, reflejando el impacto de la fórmula de movilidad establecida por la Ley 27.609 y las actualizaciones dispuestas por el DNU 274/24.
Un componente clave del ordenamiento de las cuentas públicas fue la reducción de los subsidios económicos, que descendieron en $372.894 millones (-33,7% interanual). En particular, los subsidios energéticos cayeron en $465.801 millones (-49,1%), mientras que los destinados al transporte aumentaron $96.948 millones (+64,2%). A pesar de estas reconfiguraciones, el gasto primario total se redujo 2,2% en términos reales, al tiempo que partidas sociales como la Asignación Universal por Hijo crecieron 8,6% y las jubilaciones y pensiones contributivas avanzaron 1,2%, lo que el Gobierno presenta como una priorización del gasto social dentro del esquema de ajuste.
Desde el Ministerio de Economía se sostuvo que estos resultados ratifican el “ancla fiscal” como base del programa, al considerar que el orden en las cuentas públicas contribuye a estabilizar la economía y abre espacio para rebajas impositivas hacia el sector privado. En este marco, la continuidad del equilibrio fiscal es presentada por la administración Milei como una herramienta central para fortalecer la confianza, consolidar la estabilidad macroeconómica y avanzar en una agenda de reducción gradual de impuestos.

