Rusia recluta soldados extranjeros para guerra en Ucrania

Rusia recluta cada vez más soldados extranjeros para su guerra en Ucrania, según datos de la Inteligencia ucraniana que reporta aproximadamente 27.000 extranjeros reclutados por las fuerzas armadas rusas. Un estudio conjunto realizado por la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH), la organización Truth Hounds y la Oficina Internacional de Derechos Humanos de Kazajistán revela que Rusia ha establecido una red global para atraer a personas vulnerables de países pobres.

Ilya Nusov, uno de los autores del estudio, explicó a DW que “este reclutamiento se dirige a personas vulnerables de todo el mundo. Los métodos empleados para atraer a estas personas van desde el soborno al engaño y la coacción”. La estrategia apunta principalmente a regiones depauperadas del planeta, donde los salarios ofrecidos representan una oportunidad económica sin precedentes para escapar de la pobreza.

El caso de Oscar Khagola Mutoka, ciudadano de Kenia, ilustra las consecuencias letales del reclutamiento. A los 72 años, su padre Charles Mutoka está de luto tras la muerte de su hijo, quien viajó a Rusia en 2025 en busca de trabajo. Una semana después de partir, Oscar envió una fotografía luciendo uniforme de combate. Nunca más volvió a contactar. Su familia se enteró de su deceso tiempo después, pero pese a los llamados a las autoridades de Kenia, nunca pudieron recuperar su cuerpo.

Para muchos, los incentivos económicos resultan irresistibles. Yoan Mendoza, un cubano que aceptó la oferta rusa, fue prometido un salario de 1.750 euros mensuales, una suma enorme comparada con el salario promedio en Cuba de apenas 17,5 euros al mes. Mendoza había intentado emigrar a Estados Unidos sin éxito debido a obstáculos financieros y burocráticos. Cuando la oferta rusa llegó, su hermano Michael, quien vive en Estados Unidos, recordó que Yoan le dijo: “había encontrado una salida”.

La red de reclutamiento ruso continúa expandiéndose en países con economías deprimidas, aprovechando la desesperación de personas que ven en el conflicto una alternativa a la pobreza extrema. Los casos documentados muestran tanto muertes en combate como desapariciones, dejando familias sin respuestas ni posibilidad de despedirse de sus seres queridos.